Los quemadores de cera son sencillos de usar, pero hay algunos trucos que marcan la diferencia entre un aroma que dura horas y uno que se desvanece en minutos. Sigue esta guía y saca el máximo partido a tu quemador.
Lo que necesitas
- Un quemador de cera (de tea light o decorativo)
- Una vela de té (si tu quemador es de llama)
- Wax melts de calidad
- Un encendedor o cerillas
Paso a paso
1. Coloca el quemador en un lugar seguro
Pon el quemador sobre una superficie plana, estable y resistente al calor, alejado de corrientes de aire, cortinas o materiales inflamables. Un lugar elevado ayuda a que el aroma se distribuya mejor por la habitación.
2. Añade el wax melt al plato
Coloca uno o dos trozos de wax melt en el plato superior del quemador. No lo llenes en exceso — con uno o dos cubos es suficiente para perfumar una habitación entera.
3. Enciende la vela de té
Introduce la vela de té en el hueco inferior del quemador y enciéndela. En pocos minutos el calor fundirá la cera y comenzará a liberar el aroma.
4. Disfruta del aroma
El aroma alcanza su punto óptimo entre 5 y 15 minutos después de encender la vela. Puedes dejarlo encendido entre 2 y 4 horas — el tiempo de duración de una vela de té estándar.
5. Apaga y limpia
Cuando termines, apaga la vela soplando o con un apagavelas. Espera a que la cera se solidifique antes de limpiar el plato. Para cambiar de aroma, retira la cera solidificada con una espátula o papel de cocina.
Consejos extra
- No mezcles aromas — limpia bien el plato antes de cambiar de fragancia.
- Renueva el wax melt cuando ya no desprenda aroma, aunque la cera siga líquida.
- Nunca dejes el quemador encendido sin vigilancia ni cerca de niños o mascotas.
- Prueba diferentes aromas según el momento del día: cítricos por la mañana, lavanda o vainilla por la noche.
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